Bernardo de la Garza desembolsó 5 mil dólares para los sueldos de los jueces en la gimnasia rítmica; México terminó con cuatro de oro en esa disciplina
Bernardo de la Garza prefirió pagar el sueldo de los jueces y no dejar a los Juegos Centroamericanos y del Caribe sin la gimnasia rítmica... y a México sin esas medallas.
De la Garza, titular de la Conade, desembolsó 5 mil dólares para pagar los sueldos de esos árbitros en la gimnasia rítmica, disciplina en la que la Delegación Mexicana ganó cuatro medallas de oro, tres de plata y dos de bronce.
Ayer fue el segundo y último día de competencia de esta disciplina y el saldo fue favorable. Se cosecharon los primeros lugares de Verónica Navarro (en aro), Ruth Castillo (cinta), además de tres platas de Castillo (cuerda, aro y pelota) y un bronce de Navarro (pelota), en una disciplina celebrada en el complejo deportivo de Salitre, en la ciudad colombiana de Bogotá.
En un resultado global de lo que fue la gimnasia rítmica, a México le dejó nueve preseas, en donde sólo dejó escapar dos oros, tras dos días de competencia. Una de las pruebas fuertes para los nacionales en los JCC, gracias a Ruth Castillo.
La petición de no dejar que eliminaran a esta disciplina de los JCC de Mayagüez vino de Laura Acosta, vicepresidenta de gimnasia rítmica en la Federación Mexicana de Gimnasia, a la Conade y el COM. El argumento era que no se cancelara una octava prueba, en donde las nacionales tenían una gran oportunidad de conseguir medallas.
Bernardo de la Garza aceptó solventar esta alta cifra para el sueldo de jueces, con el objetivo de aportar al desarrollo de las deportistas y, de paso, sumar una buena cuota de medallas, de cara a superar la meta que se impuso de sobrepasar las 146 preseas de oro logradas en los JCC de El Salvador 2002, justa donde también se ausentó Cuba.
Colombia, Venezuela, El Salvador, Guatemala y México fueron las únicas cinco naciones que al final se comprometieron a disputar esas seis medallas de oro. Colombia estuvo a punto de cancelar su participación, pero al fin aceptó participar y adecuar el gimnsacio del Salitre, ubicado en la capital colombiana, para albergar la competencia.
Contrario a lo que se pudiera pensar sobre el pagar el sueldo a unos jueces en aras de la transparencia deportiva, Alonso Pérez, presidente de la Codeme, y los ex dirigentes de la Conade, Ivar Sisniegas y Nelson Vargas, respaldaron en días pasados la decisión por la cuestión de mantener activas a las gimnastas y ante la posiblidad de mantener la hegemonía de la zona de Centroamérica.
“Te garantizo que Colombia hubiera hecho lo mismo, si se tratara de pagar a los jueces de patines sobre ruedas, porque lo ganan todo. Entonces, tú no puedes desperdiciar oportunidades para que México se rezage en el medallero. La Conade actuó de manera perfecta. Qué bueno que se hizo el esfuerzo para mantener la competencia”, comentó Vargas Basáñez, cabeza del deporte mexicano de 2000 a 2006.
En la perspectiva del teniente coronel Alonso Pérez, se trató de darle continuidad a una preparación, de cara a lo que serán los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.
“No se trata de comprarlos, sino se trata de contratarlos para que den el servicio. Hay que pensar que son muchachas que el próximo año competirán en Panamericanos y si no tienen el fogueo suficiente puede ser contraproducente”, advirtió el presidente de la Codeme.
Misma opinión le merició a Ivar Sisniega, quien apunta que el objetivo primario deben ser las competencias del siguiente año en tierras tapatías.
Por lo pronto, la gimnasia rítmica cerró su telón de Mayagüez 2010, México sumó una sustanciosa cosecha de preseas y la Conade justificó un recurso para sostener a una prueba exitosa para los deportistas nacionales. Una suerte que no corrieron disciplinas como el pentatlón moderno, esquí acuático o clavados sincronizados de plataforma.
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